Publication:

Revista G - 2021-07-16

Data:

Innovación financiera

CONTENIDO

MELVIN ESCUDERO CEO de El Dorado Asset Management SAF y pdte. del Consejo para Latam del CFA Institute

Melvin Escudero La celebración del bicentenario de la independencia del Perú es este mes. Sin embargo, nadie se habría imaginado la manera en la cual estamos llegando para festejar esta importante fecha histórica. La radicalización política y la frágil institucionalidad democrática nos están dejando duras lecciones para aprender y corregir en el futuro. ¿Es nuestro país posible? La verdad es que sí es posible. Pero las versiones de los escenarios factibles van desde una economía tipo Venezuela hasta una economía tipo Corea del Sur. Amplísimo espectro en el que caer es muy fácil, pero subir requiere esfuerzos de varias décadas. La mayoría informada visualiza la ruta que nos lleve al ansiado título de “país desarrollado”, en la primera liga de países ricos; dejar la segunda liga de países emergentes y alejarnos más aun de la tercera liga de países “frontera”. El nuevo escenario económico global resulta muy favorable para economías emergentes percibidas como países dinámicos que abracen el modelo de economía abierta y competitiva (Ranking WEF y políticas OECD). Según Mercer —el mayor consultor de inversiones del mundo, con más de US$ 15 trillones en activos bajo asesoría—, las siguientes tendencias globales impactarán a todos en este mundo pos-COVID-19: el cambio climático, la transformación tecnológica, la radicalización política, las tasas de interés bajas y los cambios demográficos. En este contexto, el Perú puede ser uno de los países más favorecidos. El cobre se está convirtiendo en el metal verde y puede redituar ingresos extraordinarios por varias décadas, y las tasas de interés reales negativas en el mundo desarrollado impulsarán flujos masivos de inversiones hacia mercados emergentes. En el plano interno, de ser electo el señor Castillo, escogerá entre tres escenarios probables: radical, moderado intermedio y moderado centro. Este último sería el mejor en el sentido de que se respetaría el modelo económico y se buscaría más gasto social e inclusión, pero respetando la institucionalidad y consolidándonos como mercado emergente. El escenario radical buscaría el cambio de modelo económico y se realizaría con mucho populismo, lo que generaría un rápido deterioro de la economía y la huida de la inversión privada, con lamentables consecuencias en cuanto a mayor desempleo y pobreza, lo que nos dirigiría rápidamente a ser economía frontera. Finalmente, en el escenario intermedio se mantendría el modelo por un tiempo y se buscarían cambios importantes, incluyendo el tema de la Constitución, con un mayor intervencionismo estatal en la economía; es decir, un escenario de crecimiento mediocre y que, a la larga, nos dejaría como una economía emergente camino de ser frontera. Las implicancias sobre las inversiones son muy claras. En el ámbito global, el alza de las acciones y los activos alternativos (acciones y deuda privada, materias primas, infraestructura, inmobiliario y fondos de cobertura) seguirá, por lo menos los próximos tres o cinco años, de la mano del ciclo económico en la fase de crecimiento. La renta fija paga poco y es negativa en términos reales, por lo que los inversionistas buscarán tasas reales positivas en sectores de bonos de alto rendimiento, de mercados emergentes y de crédito privado. Los fondos mutuos que invierten en el exterior son una excelente oportunidad. Un Pedro Castillo moderado en el centro podría ubicar las acciones de la bolsa peruana como las más rentables de América Latina, con alzas de entre 20% y 30% en este segundo semestre. De ser este el caso, el ETFPERUD sería la mejor opción. En renta fija local, las tasas en soles y dólares en los bancos continuarán negativas en términos reales y el sector inmobiliario se podría recuperar gradualmente. Asesórese bien y aproveche las oportunidades de los mercados internacional y local.

Images:

Categories:

Revistas

© PressReader. All rights reserved.