Publication:

Revista G - 2021-05-21

Data:

INVERSIÓN INMUNE

PORTADA

Las medidas dictadas en febrero del presente año para contener la segunda ola de contagios de COVID-19 cortaron la recuperación que estaba mostrando la inversión privada durante la última parte del 2020 —cuarto trimestre, fundamentalmente por el sector de la construcción— y los primeros días del 2021. En el acumulado de enero a diciembre, la caída de la inversión privada había sido significativa (−16,5%), gran parte de ella originada en el segundo trimestre. “Se espera una aceleración de las tasas de ejecución de grandes proyectos en los sectores minero y de infraestructura, conforme se flexibilicen las medidas sanitarias, se distribuyan las vacunas para el COVID-19 y se recuperen las expectativas de los inversionistas”, señala el BCR en su último Reporte de Inflación Marzo 2021, donde proyecta que este año la inversión privada crecería 15,5%, cifra que considera supuestos como un ambiente social y político estable, y continuidad respecto a los lineamientos de estabilidad macroeconómica. En este contexto, existe un grupo de proyectos que, no obstante la incertidumbre que generan los efectos de la pandemia y la propia variable política, han seguido su avance; diez de ellos son motivo de este informe, ya que ofrecen una señal de las expectativas de la inversión privada en la economía peruana. “Hay proyectos que, por su envergadura y por el ciclo, no responden a las fluctuaciones de corto plazo, sobre todo en minería”, menciona Alberto Ñecco, ex director ejecutivo de ProInversión. Se refiere a los proyectos seleccionados en este informe, y añade que “Quellaveco, Mina Justa y Toromocho son inversiones de empresas que, por la naturaleza de su rubro, ya están preparadas a una exposición de largo plazo en el país”. De alguna manera, ya han pasado por procesos de inestabilidad política y son cautas en cuanto a cómo desplegar inversiones adicionales. “Tienen tanto capital hundido en el país que, sin duda, tiene que ver todo con una visión de largo plazo”, menciona Ñecco. Coincide con esta posición el gerente de Mercado de Capitales de Kallpa Securities, Ricardo Carrión, quien aporta que son proyectos que, por su propia inercia, no hay forma de parar. “Pase lo que pase con las elecciones, es importante que culminen. Por ejemplo, solamente entre Quellaveco y Mina Justa tendremos un nuevo Las Bambas”, detalla. Prueba de ello es que el Perú produce anualmente 2,5 millones de toneladas de cobre, y, a partir de las operaciones de los dos proyectos, se van añadir 400.000 toneladas adicionales del metal rojo (16% de crecimiento de la producción anual).

Images:

Categories:

Revistas

© PressReader. All rights reserved.