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Energiminas - 2021-05-18

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NÚCLEOS DE RECUPERACIÓN MUSCULAR Y MENTAL

Campamentos Mineros

El gerente general de SAMMI, Daniel Escalante, asevera que la creación de un “ecosistema minero” necesita de la articulación de los diversos actores en el sur: empresas mineras y sus proveedores, en principio. “Queremos que se propicie una participación activa de estos actores en espacios adecuados. “Por eso, el eje fundamental de trabajo de SAMMI es nuestro Programa de Innovación Abierta que fomenta el desarrollo de mayores capacidades tecnológicas y de exportación a proveedores mineros y ayuda a resolver los grandes desafíos del sector. El desarrollo de estas innovaciones tecnológicas incentivará la colaboración entre estos actores del ecosistema con la academia, gremios, gobiernos regionales y locales, entre otros”. Un clúster es una aglomeración, pero en el mundo empresarial se entiende como un grupo de organizaciones interrelacionadas que trabajan en un mismo sector industrial y que colaboran estratégicamente para obtener ciertos beneficios y en SAMMI, explica Escalante, es que progresivamente se vayan sumando más empresas mineras y proveedoras, no solo del sur sino de todo el país. A su vez se busca articular actividades y proyectos con las distintas asociaciones y gremios regionales, tales como las cámaras de comercio, con los gobiernos regionales y la academia. Benjamín Quijandría especifica que uno de los ejes estratégicos de la organización es la sostenibilidad, y en ese sentido promoverán las energías limpias como la solar, eólica, el hidrógeno verde y “evidentemente el gas natural”. “Nos parece muy importante que la industria minera peruana, incluyendo a su cadena de abastecimiento, se vaya alineando a las metas de mitigación de gases de efecto invernadero del acuerdo de París, por ello nos hemos reunido con el Ministerio del Ambiente para apoyarlos en la promoción de su herramienta Huella de Carbono Perú, y además estamos colaborando en un proyecto del BID para medir la huella de carbono de alcance 3 (cadena de abastecimiento) de la minería de la región andina e impulsar medidas para su mitigación”, subrayó el director de SAMMI. Caso de éxito, conflictos sociales Un reciente éxito empresarial minero-academia-Estado en el sur peruano, relata Escalamte, involucra al proveedor E2 Innovation, quien elaboró una solución para el control de consumo de combustible de camiones mineros con Hudbay Perú. “Ellos fueron parte de nuestro Programa de Innovación Abierta —cuenta el ejecutivo—, donde proporcionaron una solución al desafío planteado por la empresa minera. Actualmente se encuentran ejecutando la prueba piloto, y para las siguientes etapas generaron una alianza estratégica con la Universidad Católica San Pablo de Arequipa. Este proyecto, con las tres instituciones, ha postulado a un fondo de Innóvate Perú, con lo cual se estaría incluyendo al Estado como cuarto actor”. Esta solución, añade, está en fase piloto y requiere financiamiento para replicar la solución en 18 camiones adicionales de Hudbay y, eventualmente, en otras mineras del país. Con respecto a los conflictos sociales, sostiene Quijandría que estos son un tema crítico para el sector minero en general y para las mineras ya no es algo que se aborde desde las áreas de responsabilidad social, sino que se han transformado en un eje estratégico de la alta dirección. “Sin duda una de las preocupaciones de las comunidades, y las áreas de influencia de las minas, es beneficiarse de la actividad, ya sea a través de puestos de trabajo o de oportunidades para integrarse a su cadena de abastecimiento. Por eso, desde SAMMI estamos desarrollando un programa de compras locales con nuestras mineras socias, que hace mucho más palpables los beneficios de la minería en las regiones donde opera”, adelanta. “Realizando mayores compras en las zonas de influencia donde se realiza la minería ayudaremos a hacer más visible sus beneficios” y “si bien es cierto, este programa está en desarrollo, esperamos implementarlo en los siguientes meses”. “Lamentablemente, existe mucha desinformación y una importante cantidad de ciudadanos aún no creen en la actividad minera como motor económico regional y, todos los actores del sector debemos hacernos responsables de ello, y trabajar de manera coordinada y colaborativa para realizar una adecuada difusión de los beneficios que genera la minería al desarrollo del país”acota. Escalante profundiza que la idea del programa de compras locales es generar un mayor dinamismo económico y desarrollo local y así ayudar a disminuir los conflictos sociales que sufren estas empresas pues en SAMMI creen que si muchos de los beneficios que se obtienen de la minería se aplican en las zonas de influencia, podría disminuir la cantidad de protestas que ocurren en el corredor minero sur peruano, siempre y cuando haya un trabajo coordinado público-privado a largo plazo que se oriente a un mayor desarrollo territorial y a mejorar las capacidades productivas y de innovación de las empresas pequeñas y medianas empresas de estas regiones. La idea del clúster minero en el sur ha sido planteada desde el sector privado por lo que seguirá en pie independientemente de quien asuma la presidencia, afirma Daniel Escalante, aunque matiza que “otros países mineros como Australia o Chile, la iniciativa de formar un clúster minero fue planteada desde el Estado, este no es el caso de Perú”. Y añade: “Nuestro mayor anhelo es involucrar al Estado dentro de las actividades de esta iniciativa, y trabajamos juntos en proyectos importantes del sector, como, por ejemplo, en la implementación de la Hoja de Ruta Tecnológica para Proveedores Mineros, esto con el Ministerio de la Producción. El Estado es un actor sumamente importante para propiciar el desarrollo del sector”. Chile, el principal productor de cobre del mundo y un competidor cercano del Perú en cuanto a inversiones mineras, ha declarado públicamente su deseo de convertirse en un exportador de tecnología en un futuro no muy lejano. Pero para ese fin, necesita que se invierta en minería. SAMMI espera lo mismo para el Perú. La idea es crear valor compartido, desarrollar proveedores con mayores capacidades de innovación y exportación, y potenciar la competitividad del sector en su conjunto —refiere Quijandría— y por ello es que se han fijado la meta de convertir al país en “un exportador de soluciones mineras tanto en bienes como en servicios”. El logro no puede alcanzarse de la noche a la mañana, admite. Por ello la asociación se ha propuesto lograr significativos avances en una década buscando también generar sinergias en países vecinos. “De hecho hemos establecido relaciones estrechas con los principales actores del ecosistema minero chileno, para generar intercambio de conocimiento y colaboración, ya tenemos un acuerdo en ese sentido con el programa de innovación abierta de Fundación Chile Expande, en los próximos días suscribiremos otro acuerdo con la Corporación Alta Ley”, expresa. Hoy SAMMI quiere fortalecer su presencia y su capacidad de influir en el debate nacional y por ello trabaja en un modelo de negocio más amplio, y en el que puedan participar más actores del ecosistema, como por ejemplo las empresas proveedoras, los gremios, la academia e incluso el sector público. “Más allá de los distintos planteamientos de los diversos partidos políticos, resulta innegable que la minería trae beneficios tangibles para el Perú”, resaltó Escalante. “La minería formal aporta canon, regalías, además forma parte de otras acciones como programas de Responsabilidad Social, Obras por Impuestos, entre otros mecanismos que generan grandes recursos para el desarrollo de las regiones donde se practica”. Según un reciente estudio, las regiones mineras del sur recibieron S/27,970 millones por conceptos de canon y regalías mineros en los últimos 20 años. Solo en 2020, pese a la crisis económica y social generada por la pandemia, los recursos para estas regiones, provenientes de la minería, sumaron más de S/2,160 millones, pero la pobreza es aún un asunto relevante en estas zonas. ¿Podría un clúster minero poner de manifiesto por fin el océano de dinero que genera la industria para las arcas públicas? Los campamentos son ese espacio necesario en la gran minería para mantener a gusto al personal. Estos epicentros del descanso son más importantes que nunca, pues la productividad está ligada a la salud y fortaleza de su fuerza laboral, y un campamento minero es un núcleo de la recuperación corporal, un centro de aislamiento de calidad y hasta un ambiente insonorizado. Hay en marcha muchos estudios en campamentos mineros: se intenta medir la calidad del sueño de los trabajadores. Se intenta recolectar tantos datos como sean posibles para identificar los puntos de mejora y las fisuras en el sistema. Los estudios están relacionados, por supuesto, con la fatiga y ponen al ser humano al centro de todo. La fatiga y la distracción, usuales en el mundo, se convierten en amenazas para las operaciones mineras. Un trabajador cansado es un riesgo muy alto que las mineras no quieren correr. Un trabajador que se distrae mucho significa también un elevado peligro, que equivale a lanzar los dados. Los campamentos mineros priorizan por sobre todo que el descanso de los trabajadores sea placentero. Aparentemente ligeros desde fuera, hay en los paneles modulares tecnologías ocultas para la mirada común pero no para el ojo entrenado y el oído instruido. Dentro de los módulos, en las habitaciones, el ruido es poco: los sonidos exteriores permanecen fuera. La fatiga es una de las más usuales causas de accidentes laborales en el mundo. Y también en la minería. La ciencia señala que una persona que no ha dormido en 18 horas tiene el mismo nivel de atención que una con 0.05% de alcohol en su sistema sanguíneo. Ahora bien, los niveles de atención declinan abruptamente en una persona que no ha pegado el ojo en 24 horas. Por lo común, cualquier persona en estas circunstancias tiene los sentidos tan alterados como una con 1% de alcohol en la sangre, o sea como alguien que se ha pasado de copas. De modo que alguien que no duerme bien constituye un riesgo para sí mismo y para los demás. Para el común de las personas, el sueño es un misterio. Para la ciencia, tiene una explicación. Actualmente la más aceptada es que este proceso sirve para reparar el cuerpo del trajín del día y distender la mente de la exigencia de la exigencia frecuente de mantener un cuerpo con vida, signifique esto lo que signifique. Pasamos más de un tercio de nuestras vidas durmiendo. Según Eduard Estivill, uno de los especialistas en el sueño más famosos de Europa, desde la aparición de la luz eléctrica, la humanidad ha perdido una hora de sueño cada noche. En efecto, el estilo moderno de civilización le ha salido caro al ser humano pues descansa menos. Todas las lesiones sufridas durante el día se reparan durante la noche. A nivel químico, los que duermen bien presentan más melatonina en su organismo que los que pasan des nuits blanches. Lo mismo, se infiere, se podría suponer de los operadores de camiones mineros: si no duermen bien, si pasan las noches con los ojos abiertos, a la hora de montarse en los equipos y comenzar sus turnos de trabajo, la posibilidad de accidente será mayor que una persona que ha dormido laxamente. La calidad de infraestructura en un campamento minero, pues, puede ser la pequeña pero vital línea que separa un año con cero accidentes y uno humana y económicamente trágico. El problema de la calidad de sueño es universal. En el 2005, un equipo de investigadores de la Universidad de Atenas, en Grecia, hizo una encuesta a más de 35 mil adultos, de 10 países, para averiguar sus hábitos al dormir y el nivel de su calidad de sueño. La investigación se llama How Do Individuals Sleep Around The World? Se encontró que el 12,4% de la población de Japón sufre de somnolencia diurna intensa severa, 6,2% en China, 14,3% en Brasil, 24,5% en Sudáfrica, 13,7% en Eslovenia, 7,2% en Alemania, 18,3% en Portugal, 12,7% en España, 17,5% en Bélgica y 9,2% en Austria. Si usted se queda dormido frente a la tele mientras la observa, frente al diario mientras lo lee o frente al semáforo mientras espera el cambio de luz, entonces la padece. Otro trastorno común durante el sueño son las apneas, que son más frecuentes en las alturas, donde usualmente encontramos grandes operaciones mineras. Sabemos que está aconteciendo una apnea de este tipo cuando nuestra respiración se detiene por 10 o 20 segundos mientras dormimos, y nos desesperamos y nos despertamos agitadamente. Los que la han sufrido alguna vez la describen como una experiencia cercana a la muerte. Cuando sucede durante el sueño, el cerebro reclama su cuota de oxígeno y despierta al individuo, obligándolo a respirar de modo acentuado. La apnea del sueño se agrava en la altura. Yvonne Nussbaumer-Ochsner y su equipo del hospital universitario de Zurich descubrieron que existe una relación directa entre el recrudecimiento de la apnea y la altura. En el Perú, uno de los que más ha investigado el tema es Jorge Rey Castro, graduado en Medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En una ocasión, Energiminas habló con este especialista, uno de los dos especialistas con acreditación en estudios de trastornos del sueño que existen en el país. Según Rey, muchos de los que están en actividad en la minería en Perú provienen de la costa, y muchos de ellos, al ser expuestos a la altura, presentan cuadros de apnea centrales que no los dejan dormir. El problema de las apneas durante el sueño es muy serio. Durante un cuadro de apnea, la garganta se cierra, impidiendo el paso del oxígeno a los pulmones. Hasta el 2000 se pensaba que las apneas no eran mortales. Los campamentos mineros, en cierta medida, no solo sirven para resguardarnos del frío o del calor, son más una especie de cápsula ideada para recomponer al fatigado trabajador. Así y todo, la apnea tarda en matarnos pero no la somnolencia. En el 2008, se dio a conocer un estudio en el que se analizó 1,358 incidentes vehiculares en cuatro minas de tres países distintos por sobre los 3000 m.s.n.m. Se descubrió que el 70% de los siniestros fueron causados no por fallas mecánicas o incapacidad del conductor sino por somnolencia. Los accidentes fueron más frecuentes durante la noche que durante el día, por cierto. Este suceso lo contó Daniel Jiménez de Medicina de Altura. El cuerpo necesita descansar. El cuerpo pide descansar (pero no ruega). Cuando dormimos, el centro de la lógica de nuestra computadora interna se apaga, y se apaga por una razón evolutiva: necesitará mantenernos alertas y muy razonables durante el día, y los campamentos, sí, centros de esparcimiento, sí, centros de resguardo, deben ser vistos acaso con epicentros de la recuperación muscular y mental. El buen descanso es urgente. Gold Fields, que gestiona la unidad minera de oro Cerro Corona, en Cajamarca, ha dado prioridad a una millonaria inversión para ampliar su campamento. Lo mismo han hecho empresas como Volcan y Buenaventura. Todos buscan cuidar del recurso humano porque sin este no hay productividad posible. Los campamentos mineros aspiran también a ser vistos como un hogar, como áreas que aumenten los niveles de bienestar y no al contrario. Según el estudio Interheart de América Latina, el estrés laboral es un factor de riesgo importante de infarto agudo del miocardio. Un campamento minero es también una forma para reforzar las áreas de prevención, seguridad y salud en la empresa. Quienes montan campamentos mineros deben pensar en todos estos detalles, incluso en qué orientación sale o se oculta el sol. Todos estos pormenores tienen en cuenta empresas como Promet al momento de instalar un campamento minero. Lo nuevo en campamentos es también la energía verde. Nexcom y las demás empresas han dado pasos en esa dirección. Cecilia Asalde, de Nexcom, contó a este medio en una oportunidad que, por ejemplo, “en todos nuestros proyectos proponemos la iluminación de pasillos y exteriores con energía solar, las termas solares si la zona del proyecto lo permite; utilizamos luminaria LED, sistemas para reutilizar las aguas grises y todo lo que nos permita hacer un proyecto amigable con el medio ambiente ya que nuestro sistema constructivo prácticamente no tiene desperdicios y su mantenimiento es cero”. Una gran innovación de los campamentos mineros es el uso de techos y coberturas fotovoltaicas, que permiten producir energía solar para autoconsumo, y eventualmente, para su venta. El ahorro energético que se consigue puede cubrir toda la factura de electricidad.

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