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Energiminas - 2021-05-18

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¿CÓMO SACAR MAYOR PROVECHO

Columnista

Cada vez las empresas son más conscientes del impacto que tienen sus operaciones en el medio ambiente y que los equipos ecoamigables resultan mucho más rentables en el mediano plazo. Por eso migran a tecnologías que generan menos consumo de recursos o que utilizan recursos renovables, a fin de reducir el impacto en el planeta y sus costos operativos. Un dispositivo que va en esta línea es el motor eléctrico. Sin embargo, no basta con tener un motor eléctrico para reducir los costos. El nivel de eficiencia de este equipo es clave para las industrias. El 42% de la energía eléctrica que consume el mundo se utiliza en plantas industriales. De este 42%, el 66% es usado en motores eléctricos. Estos motores son utilizados en diferentes equipos: sistemas de bombeo, refrigeración, prensa y múltiples aplicaciones. Esto responde al hecho de que es muy fácil elevar la eficiencia de las plantas al cambiar la tecnología de los motores. No se necesita tanta ingeniería, sino mejorar la eficiencia de los motores: cambiar los motores a combustión por motores eléctricos. Los motores eléctricos tienen varias ventajas. En primer lugar, son más eficientes que sus hermanos a combustión. Tienen una mayor vida útil y generan menos gastos de mantenimiento. Además son ecológicamente responsables, pues no emiten dióxido de carbono. Pero, reiteramos, no basta con tener un motor eléctrico. Resulta crucial su nivel de eficiencia para que tengan un impacto mayor en la reducción de consumo de energía. En la actualidad, los motores eléctricos que cuestan entre US$ 2.500 y US$ 5.000 consumen en solo un año el equivalente a diez veces su precio de compra. Mientras mayor sea su eficiencia energética, el costo de consumo se reduce, por lo que en un máximo de dos años se recupera la inversión hecha al momento de la adquisición de los equipos. De hecho, a lo largo de la vida útil de los motores eléctricos de alta eficiencia, se puede ahorrar el equivalente a diez veces su precio de compra. Entonces, si uno elige un motor para ahorrarse unos dólares al inicio, en el mediano y largo plazo termina pagando mucho más en costos por consumo de energía. Errores comunes Lo anterior da pie a mencionar cuatro de los errores más comunes que cometen las empresas a la hora de adquirir motores. Es muy común el hecho de guiarse en la elección del motor por su costo de adquisición. El costo de adquisición es solo la punta del iceberg del costo real de un motor eléctrico. A este se le debe sumar el costo de mantenimiento y el consumo de energía que realiza a lo largo de toda su vida útil. En segundo lugar es frecuente que las empresas sobredimensionen el requerimiento de las características del equipo, lo cual provoca en un mayor consumo de energía. Al comprar motores con mayor potencia sin que las empresas lo requieran, la eficiencia del motor disminuye. Por ejemplo, consume la energía de un motor de 100 HP en el arranque, cuando en realidad solo necesita 50 HP. Esto demuestra la importancia de contar con el asesoramiento adecuado. Otro error recurrente es que las empresas no dan importancia al sistema de accionamiento de los motores eléctricos. Hay dos formas de arrancarlo: directamente o con variador de velocidad. Si el motor durante su funcionamiento debe responder a diferentes parámetros de torque y velocidad, es conveniente contar con un variador de velocidad. Este sistema garantizará que trabaje en el punto de mayor eficiencia. De hecho, los motores de alta eficiencia pueden reducir su consumo de energía entre 20% y 60% si se les aplica esta tecnología. Un cuarto yerro habitual es creer que todos los motores eléctricos funcionan de igual manera en zonas geográficas de altura. En el Perú, uno de los principales compradores de motores eléctricos son las empresas mineras que operan a más de 4,000 msnm. Llevar un motor de nivel del mar que funciona a 100 HP, no tendrá la misma eficiencia, y, por tanto, el ahorro de energía no se efectuará. Es mucho más conveniente utilizar motores fabricados especialmente para elevados pisos altitudinales, como es el caso de los motores eléctricos de ABB. De hecho, los motores desarrollados por nuestra empresa tienen la eficiencia más alta para motores en el Perú. Otra forma para generar aún más ahorros en el consumo de energía con los motores eléctricos es añadirles sensores inteligentes. Estos equipos se acoplan de forma no invasiva en los motores y permiten un monitoreo constante y en tiempo real de estos equipos. Los sensores miden los parámetros físicos del motor, como la temperatura y la vibración, y los traduce a un diagnóstico, lo que genera un mayor control. Indican qué están haciendo nuestros equipos: si el motor paró, si utiliza mucha o poca energía. También dan parámetros de operación. Se puede consultar esta información desde cualquier parte del mundo, ahorrando costos de traslado hasta la planta. Asimismo estos sensores inteligentes evitan que los motores interrumpan su funcionamiento de forma inesperada o se produzcan fallas catastróficas. Mercado local La eficiencia energética en motores eléctricos aún tiene gran espacio de crecimiento en el Perú. A escala regional, nuestro país está por detrás de Chile y Colombia. Estos mercados han incorporado exigencias de eficiencia energética antes que el Perú, lo cual se refleja en su industria. No obstante, la industria minera peruana destaca en este terreno. Si bien los requerimientos legales en el país versan sobre el nivel IE2, varias empresas mineras utilizan motores IE3. No se trata solo de mineras transnacionales, sino también hay compañías medianas y pequeñas que optan por estos equipos. Nuevamente, aquí prevalecen los ahorros de costos operativos mencionados anteriormente. Esta necesidad de ahorro en la industria en general se agudizará aún más en los años pospandemia, en los cuales se requerirá contar con operaciones más confiables para evitar pérdidas futuras. En ABB estamos comprometidos con el desarrollo de equipos de alta eficiencia energética y adelantarnos a la demanda del mercado. Prueba de ello es que el año pasado invertimos más de US$ 1,000 millones en investigación y desarrollo de productos y servicios para mejorar la eficiencia de los equipos de nuestro portafolio. Asimismo, desde ABB, estamos impulsando los motores de acero inoxidable para aplicaciones donde hay mucha humedad o contaminación, como es el caso de la industria alimenticia. Usualmente, un motor en esas condiciones tiene un ciclo de vida de seis meses; pero con acero inoxidable dura muchos años más, al menos tres años adicionales. Son motores que pueden ser lavados y así evitar la aparición de bacterias. El próximo año también presentaremos una nueva línea de motores para la minería de ambiente severo. La ventaja es que están diseñados para que tengan alta eficiencia en ubicaciones de gran altura. En la actualidad, el portafolio de ABB incluye motores eléctricos con los cinco niveles de eficiencia energética según los diferentes requerimientos de los clientes (desde IE1 hasta IE5). Nuestro equipo de asesores garantiza un acompañamiento técnico adecuado y nuestras soluciones digitales complementarias aseguran que las empresas saquen el mayor provecho de las ventajas tecnológicas del mercado.

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