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Energiminas - 2021-03-26

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HIDROCARBUROS: AÚN HAY ESPERANZA

Columnista

Carlos Bianchi Ramírez OIL & GAS ADVISOR - SK INNOVATION / C.BIANCHIRAMIREZ@GMAIL.COM

Inobjetablemente, el 2020 y parte del 2021 vienen siendo para la industria de los hidrocarburos en el mundo y en particular para el Perú ha sido una época muy desalentadora en todos los aspectos que forman parte de esta industria, porque no ha logrado superar los éxitos exploratorios y la producción de la década del 70, a pesar de tener alto potencial en las diferentes cuencas petroleras del país, y esto es basado en las evidencias geológicas, geofísicas y geoquímicas de nuestro país por nombrar algunas. En el año 2019, en el país se había puesto como meta retadora alcanzar los 100,000 barriles de producción diaria de petróleo al 2023 y estábamos en la dirección correcta a pesar de que muchos pensaban que esto era imposible de alcanzar, llegando a producir en promedio 55,000 barriles de petróleo por día, en Diciembre 2019 a pesar de que los precios del petróleo estaban bajando. Desafortunadamente esto duro poco, ya que todos los problemas que habían causado la crisis del petróleo en nuestro país, se sumaba un agente externo microscópico que desencadenó en la pandemia Covid-19, afectando a la población mundial y debido al confinamiento mundial para poder mitigar y hacerle lucha a esta enfermedad propiciaron que el precio del petróleo cotice en niveles negativos históricos (US $ -37.63 dólares por barril en abril 2020). Actualmente el precio del barril se cotiza a 52.00 dólares promedio el crudo WTI (West Texas Intermediate) por sus siglas en inglés, y hay quienes estiman que los precios del petróleo en los siguientes años fluctuarán entre los 45.00 – 50.00 US $ por barril, considerando este el escenario más probable para la industria; sin embargo en estos últimos días el precio ha empezado a repuntar, llegando el crudo WTI a US$ 66.13 por barril (al momento de escribir el artículo. Frente a este escenario de precios y con estos rebrotes de la pandemia que es algo de lo cual no nos podremos librar, sino por el contrario tratar de convivir, cabe la pregunta: ¿Qué nos espera en el contexto petrolero del país? Como en toda sociedad y frente cualquier problema que afecte su desempeño, surgen optimistas, pesimistas, analistas, críticos, soñadores, incrédulos, discretos, exagerados, y un largo etcétera. Lo más importante de esta larga lista de adjetivos es que sacando lo positivo de cada uno, logremos buscar alternativas y estrategias que nos permita revertir esta situación y poder encaminar nuestra industria a cifras alentadoras. Cadena de valor y componentes de la industria de los hidrocarburos La cadena de valor de los hidrocarburos resumida de una manera breve, empieza por la exploración, si es exitosa vendrá la producción o extracción a lo que en conjunto se le conoce como el “up stream”; luego viene el transporte y comercialización conocido como el “mid stream” y finalmente la refinación y petroquímica, nombrado como el “Down stream”. Es necesario precisar que la parte más importante en esta cadena es la exploración pues si esta no es exitosa el resto de la cadena deja de existir, y lo enfatizo porque al momento de planificar o crear estrategias para sacar adelante la industria no debemos descuidar o dejar de lado la exploración en ninguna de las etapas que nos encontremos. Conviene subrayar que en la cadena de valor descrita el riesgo asociado a cada una de las etapas es muy alto en la exploración y va disminuyendo a medida que avanzamos en la cadena. En relación a los componentes de la industria de los hidrocarburos, estos lo conforman el Estado a través de sus instituciones – PERÚPETRO, MINEM, MEF, MINAM, SENACE, PETROPERÚ, OEFA, OSINERGMIN, SUNAT, entre otras - que deben generar las condiciones necesarias de legalidad y confianza en aquellos que desean invertir en la industria. Otro componente importante son los Inversionistas – Empresas locales e internacionales, fondos de inversión – que son quienes arriesgan sus capitales en esta industria de alto riesgo. Y por último dos componentes no menos importantes, los “Stakeholders” o partes interesadas e involucradas en las actividades de la industria que agrupa a la sociedad civil, comunidades nativas e indígenas y las Instituciones, Sociedades y organismos no gubernamentales (ONG´s). Hidrocarburos: Aún hay esperanza Escribir sobre cuántas empresas han dejado sus operaciones y han tomado la decisión de salir del país, cuántos lotes están en fuerza mayor, cuántos están actualmente produciendo, cuántos explorando, cuántos nuevos conflictos aparecen, que Perú es país minero, que Perú no tiene Hidrocaburos, que si no modernizamos el oleoducto no podremos evacuar nuestro crudo, etc. Es sin duda importante como una descripción de la problemática que tiene injerencia en el sector hidrocarburífero; no obstante, tenemos que mirar hacia adelante con esperanza y sobre todo con estrategias para salir de esta crisis, y aquí visualizo dos temas importantes que se deben priorizar de inmediato: en primer lugar, un análisis exhaustivo interno y externo de la industria de los hidrocarburos a través de cualquiera de las herramientas de gestión existentes como FODA, PESTEL, PESTEG, Matriz ANSOFF, Diamante de Porter entre las más conocidas. En segundo lugar, la interacción con los candidatos que se presentarán en las elecciones que se avecinan. Del primer aspecto surgirán las estrategias que se podrían implementar en el corto, mediano y largo plazo y del segundo punto transmitirles a los candidatos y sus grupos políticos la urgencia de implementar estas estrategias en sus planes de gobierno con el objetivo de brindar la ayuda que permita salir de esta situación difícil en la que se encuentra una importante industria que genera ingresos y beneficios para el país. Por otro lado haciendo un análisis interno de la industria de los hidrocarburos podemos resaltar como aspectos positivos lo siguiente: Perú tiene potencial petrolero basado en evidencias geológicas, tiene extensas áreas aún por explorar (es un país sub explorado por la falta y antigüedad de su información), presenta una estabilidad económica a pesar de la afectación debido a la pandemia, la contratación petrolera es bastante flexible y permite una negociación directa, finalmente, en la faja sub andina nuestro país se encuentra en medio de la tendencia productora de petróleo que viene desde Venezuela, Colombia, Ecuador y Bolivia, donde se han descubierto grandes campos petroleros bajo los mismos conceptos exploratorios que tiene nuestro país. En contraste con estos aspectos positivos tenemos grandes deficiencias como una tecnología precaria, somos importadores netos de petróleo (Balanza Comercial de Hidrocarburos negativa), falta de infraestructura adecuada y moderna, permisología y tramitología excesiva, oleoducto obsoleto y conflictividad latente.

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